miércoles, 5 de septiembre de 2012

VOLANDO A RAS DE SUELO ( BARCELONA, 23 DE NOVIEMBRE DE 1960)

Distintas secuencias del famoso gol del barcelonista Evaristo que supuso por primera vez, la eliminación del Real Madrid en la Copa de Europa. Era el 23 de noviembre de 1.960. La última imagen corresponde al recorte de periódico que durante muchos años estuvo pegado, con chinchetas, en la pared de  la cabecera de mi cama.

Esta acrobática fotografía, que dió la vuelta al mundo, corresponde al famoso gol de Evaristo en el partido de vuelta de los octavos de final de la Copa de Europa, en que, por vez primera, el F.C. Barcelona apeaba de aquella competición continental al Real Madrid.

El sorteo había emparejado a madrileños y catalanes en octavos de final de la Copa de Europa. El miércoles  9 de noviembre de 1960 se disputó en el estadio Santiago Bernabeu de la capital de España, el partido de ida. El resultado final fue de empate a dos. Se adelantaron en el marcador los madridistas Mateos y Gento, y luego Luís Suárez recortaría distancias para el Barcelona y conseguiría más tarde el definitivo empate con otro gol, al transformar una pena máxima con que había sido castigado el equipo blanco.

El partido de vuelta se celebró el miércoles 23 de noviembre de aquel año, con el Camp Nou lleno a rebosar. En el minuto 33 Vergés inauguraba el marcador para los azulgranas, al rematar impecablemente un corner lanzado por Kubala. Pero cuando el delirio se desbordó por completo fue en el minuto  36 de la segunda mitad, con el majestuoso gol del delantero barcelonista Evaristo de Macedo, un prodigio de belleza y plasticidad que ha pasado a la historia gracias a varias fotografías que, con mínimas diferencias, encuadre y tiempo, reflejan el preciso instante del remate de cabeza casi a ras de suelo del brasileño del Barça, en el que nada pudo hacer el meta visitante Vicente.

A nueve minutos para el final del encuentro y con un claro 2 - 0 en el marcador, el Real Madrid estaba prácticamente eliminado, pero los merengues no tiraron la toalla, y a cuatro minutos para la conclusión, el madridista Canario lograba anotar para su equipo, poniendo  tensa y contenida emoción hasta el último segundo. Aquellos cuatro minutos finales parecieron una eternidad, pero el marcador ya no se movió.

UN GOL INMORTAL

Repasando las crónicas de aquel histórico encuentro resulta que, Kubala había sacado un corner en corto, para Olivella, que sin pensárselo envío un centro-chut sobre portería que el central madridista Santamaría no atinó en rechazar y el balón, poco antes de que impactara en el césped, llegó a Evaristo que, lanzándose en plancha consiguió un espectacular remate de cabeza sacando el esférico casi de las mismas manos del cancerbero Vicente, mientras Casado permanecía impotente contemplando como el balón se introducía con fuerza al fondo de su portería.

RECUERDO DE ADOLESCENCIA

Al día siguiente en todos los ámbitos de la sociedad catalana no había otro tema de conversación que no fuera la eliminación del Real Madrid a manos de su máximo y eterno rival, el F.C. Barcelona, pero en cierta manera aquella euforia venía acrecentada por el recuerdo del gol de Evaristo. Los periódicos desaparecían de los quioscos a los pocos minutos de su llegada. Yo tuve la suerte de conseguir uno, en medio de empujones y algún que otro golpe. Llegué a casa, y lo primero que hice fue recortar la página en que aparecía la fotografía de aquel histórico gol y,  provisto de cuatro chinchetas, lo centré en la pared del cabezal de mi cama. Tenía por aquel entonces 15 años de edad, y aquella imagen me acompañó durante años en la intimidad de mi habitación, lo suficiente para tenerla siempre presente en mi retina, de la que todavía no se ha borrado. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario