domingo, 15 de marzo de 2015

BENDICIÓN DE VEHÍCULOS EN LA FESTIVIDAD DE SAN CRISTÓBAL EN SANT BOI DE LLOBREGAT ( DÉCADA AÑOS 70 DEL SIGLO PASADO)

           Anverso de algunas de las medallas conmemorativas.
    Reverso de algunas de las medallas conmemorativas.

En la década de los años setenta del siglo pasado, con motivo de la festividad de San Cristóbal, patrón de los automovilistas, se celebraba en Sant Boi de Llobregat la tradicional bendición de vehículos.

El lugar de celebración y bendición estaba limitado en el tramo vial de la fachada principal del Parque y Talleres de Automovilismo de la IV Región Militar, en la calle de Pau Clarís, que por aquel entonces se denominaba Acorazado España, y estaba presidido por las autoridades militares correspondientes,  que compartían honores con el alcalde y otros miembros del Consistorio del Ayuntamiento del municipio.

A los conductores de los vehículos bendecidos, se les obsequiaba con una medalla conmemorativa, en cuyo anverso figuraba la imagen de San Cristóbal y en su reverso inicialmente el escudo del municipio y más tarde el distintivo militar de Automovilismo.

Los medios de comunicación social se hacían eco de aquellas jornadas. Reproduzco una de ellas:

"El capitán general de Cataluña, teniente general Bañuls Navarro, acompañado del jefe de Estado Mayor de la Cuarta Región Militar, general Gómez de Salazar, presidió en San Baudilio de Llobregat los actos organizados por el Servicio de Automovilismo de la Cuarta Región, con motivo de la festividad de San Cristóbal.

A su llegada fue cumplimentado por el coronel Sevilla Alonso, jefe de la citada Unidad, así como por las autoridades locales.

Primeramente se ofició una misa de campaña, siendo bendecidos los vehículos y a continuación desfiló la Compañía de Honores ante el Capitán General y autoridades que le acompañaban, que fueron obsequiadas  finalizados los actos, con un aperitivo en las dependencias del Servicio de Automovilismo de la Cuarta Región Militar" (1)

(1) La Vanguardia. Miércoles, 11 de julio de 1973. Página 28

jueves, 12 de marzo de 2015

DOSCIENTAS CINCUENTA PESETAS DE MULTA POR HABLAR POR TELÉFONO EN DIALECTO CATALÁN ( 27 DE JULIO DE 1937)

Un año y nueve días después de estallar la Guerra Civil española, un ciudadano catalán que estaba hospedado en el hotel Europa, de San Sebastián, hizo una llamada telefónica a sus familiares. 

Tres días después, este ciudadano  recibía una notificación, en el mismo hotel Europa,  de la Jefatura Superior de Policía de San Sebastián, que ilustra estas líneas, en estos términos:

"El Excelentísimo Señor Gobernador Civil de esta Provincia, en uso de las atribuciones que le están conferidas ha tenido a bien imponerle una multa de DOSCIENTAS CINCUENTA PESETAS, por haber celebrado a las 14 horas del día  27 del actual una conferencia telefónica desde el hotel Europa en dialecto catalán.
Lo que participo a  V.  para su conocimiento, significándole que dicha multa deberá hacerla efectiva en esta Comisaría, en metálico y en el plazo improrrogable de 5 días.
Dios guarde a V. muchos años.
VIVA ESPAÑA. IIº AÑO TRIUNFAL.
San Sebastián, 30 de julio de 1937.
El Comisario Jefe

Sr.D. Joaquín Rivera Barnola.- Hotel Europa."

JOAQUIN RIVERA BARNOLA, NO ERA UNA PERSONA CUALQUIERA.

He intentado conocer la identidad del Sr. Jaquín Rivera Barnola por los limitados y escasos medios  disponibles a mi alcance, pero no me ha sido posible. He recurrido a las  hemerotecas de los  diferentes medios de comunicación social  y he podido conseguir esta información:

"En el antiguo Ayuntamiento de San Martín de Provensals, tuvo efecto la entrega de los premios San Martín, instituídos por la Junta Municipal de aquel distrito como premio a los martinenses que más se han distinguido en los ámbitos local, nacional e internacional. El acto fue presidido por el alcalde de la ciudad, don José María de Porcioles, a quien acompañaba el concejal del distrito, don Leoncio Doménech y personalidades afectas al mismo.
El San Martín de Oro, de trascendencia internacional, fue concedido a don Joaquín Rivera Barnola..." (1)

(1) ABC.  Edición de la mañana. Jueves, 14 de noviembre de 1963.



sábado, 27 de diciembre de 2014

RECUERDOS DE MI INFANCIA: CUANDO COLGÁBAMOS "LLUFAS" (MUÑECOS DE PAPEL), EN LA ESPALDA DE LAS PERSONAS, EN EL DIA DE LOS INOCENTES.

La " llufa" (muñeco de papel), que se colgaba  en la espalda de las personas.


El día 28 de diciembre es el Dia de los Santos Inocentes. En este día se conmemora un episodio del cristianismo, referido a la matanza de todos los niños menores de dos años nacidos en Belén (Judea), ordenada por el rey Herodes I el Grande, con la manifiesta intencionalidad de dar muerte al recién nacido Jesús de Nazaret.

En Hispanoamérica y en España se acostumbra a efectuar toda clase de bromas en este día. Los periódicos y otros medios de comunicación social suelen ofrecer, en esta fecha, noticias que van desde las que son obviamente una mofa a cualquier suceso reciente, pasando por las que parecen ser serias y engañan al lector o radioyente desprevenido. Mucho ojito pues en este día, no  vayan a ser blanco de la más inesperada inocentada.

En mi infancia, recuerdo que disfrutábamos colgando "llufas" ( muñeco de papel) en  la espalda de las personas que pasaban por la calle. En esta época invernal, se vestía prendas de abrigo, y esta circunstancia facilitaba la colgadura sin ser apercibida en la mayoría de los casos.  En ocasiones éramos sorprendidos y nos ganábamos una reprimenda -- la mayoría de ellas cariñosas, otras no tanto -- porque había gente que estaba harta de que luego, con el muñeco de papel pegado en sus espaldas fueran el centro de  atención y provocaran  la burla de cuantos se cruzaban con ellos en la calle.

viernes, 19 de diciembre de 2014

RECUERDOS DE MI INFANCIA: CUANDO CREÍA EN LA EXISTENCIA DE " L'HOME DELS NASSOS"

Un grabado  de "l'Home dels Nassos", publicado en la revista "L'Esquella de la Torratxa". Año 1891.


"L'Home dels Nassos"  (El Hombre de las Narices), es un personaje mítico e imaginario cuya antigüedad se pierde en la lejanía de los tiempos, que cada año, el día 31 de diciembre, festividad de San Silvestre,  se  acostumbra hacerles  creer a los más pequeños que,  solamente aquel día  suele salir a la calle  " L'Home dels Nassos ", y se le llama así  porque tiene tantas narices como días tiene el año. 

Los niños, especialmente los más pequeños, no acostumbran a entender este juego de palabras, y su inocencia infantil les hace pensar que verán a un hombre con 365 narices. 

Fue precisamente  lo que me  hicieron creer en mi tierna  infancia, cuando  inocentemente  creía todo lo que me decían las personas mayores, hasta que un  buen día mi madre me explicó que,  aquel día, al año  solamente le quedaba un día, y por lo tanto aquel hombre tenía sólo una  nariz.

¡Santa inocencia !. -- pienso ahora. Y es que en mi época, los niños/as solíamos ser  muy inocentes.  Y yo  precisamente no iba a ser ni muchísimo menos  una excepción.


sábado, 15 de noviembre de 2014

RECUERDOS DE MI INFANCIA : EL SALPÁS

Según la tradición, la sal humedecida con agua bendita, lanzada por el párroco  con una cuchara a la pared,  junto a la entrada de las casas,  protegía a sus moradores  de todos los males.   



Recuerdo que allá por los primeros años de la década de los cincuenta del pasado siglo XX, poco después de Semana Santa, el párroco de la iglesia de Sant Baldiri, de Sant Boi de Llobregat, mosén Lluis Triola i Esqueus, junto con dos monaguillos de la misma parroquia, pasaba por todas las casas del municipio para efectuar el salpás.

El salpás, desde hace años en desuso, era una tradición cristiana que consistía en la visita anual que realizaban los párrocos durante la Pascua por todas las casas de sus respectivas parroquias, para bendecirlas con agua y sal, y con ello, protegerlas de cualquier mal.

Con una cuchara  tiraba la  sal mojada con agua bendecida junto a la puerta principal de entrada de cada hogar, y la humedad permitía que la sal quedara pegada a la pared.

Esta tradición recuerda que Moisés, en el momento de la Pascua a Egipto, mandó pintar con sangre de cordero pascual los portales de las casas de los israelitas, para que el ángel exterminador pasara de largo sin detenerse a causar mal alguno.

domingo, 9 de noviembre de 2014

RECUERDOS DE MI INFANCIA : EL BARÇA, EL EQUIPO DE MIS PREFERENCIAS.

El C.F. Barcelona, que se proclamó Campeón de Liga en la temporada 1952 - 53 y que conquistó otros cuartro trofeos, erigiéndose en la historia de la entidad como " El Barça de les Cinc Copes". 
(Foto: Pérez de Rozas)

En mis primeros años de infancia, recuerdo que las niñas ocupaban sus ratos de ocio jugando con las muñecas, mientras que los niños jugábamos corriendo  sudorosos y sin descanso detrás de una pelota por las polvorientas calles sin asfaltar, llenas de baches, en mi caso en Sant Boi de Llobregat, o en  pedregosos descampados, que por allá en la década de los años cincuenta del pasado siglo XX los había en todos los lugares de los contornos del núcleo urbano del municipio. 

Uno de los lugares más frecuentados, y muy próximo a mi domicilio, era la actual plaça de Catalunya. Procurábamos  jugar en lugar distanciado  del torrente, conocido por Torrent d'en Roses ,  existente en las proximidades de la actual calle de Francesc Macià, porque el que chutaba la pelota y la enviaba al fondo de aquel torrente, tenía  la obligación  bajar a recuperarla, y entre su  vegetación predominaban los zarzales, que ocultaban madrigueras donde se ocultaban las abundantes ratas que merodeaban por aquellos bajos, convertido en un basurero,  donde el vecindario arrojaba sus deshechos y objetos inservibles.

Quincenalmente,  los sábados por la tarde venían unos frailes y nos reuníamos los niños de la zona del "Vinyets" y los del "Molí" en un descampado existente en aquel entonces en la parte posterior de otro descampado,  que actualmente ocupa el Mercat Municipal Sant Jordi, y los religiosos nos distribuían en dos equipos, al tiempo que ellos se repartían entre los dos bandos y jugábamos un partido de fútbol.  Traían un balón de cuero, que para nosotros era una delicia, atendido que jugábamos habitualmente con pelotas de goma, y pasábamos la tarde  corriendo y sudando detrás de aquel balón, recibiendo patadas y acabando la tarde con las rodillas ensangrentadas de las caídas en aquel pedregoso lugar, conocido actualmente por "Molí Vell", pero disfrutando lo indecible.

Esta arraigada pasión por el juego, conllevaba paralelamente nuestras preferencias hacia los equipos de fútbol, que en aquella época la mayoría de nosotros éramos del "Barça" y unos pocos del "Español". Sabíamos de memoria los nombres de todos sus jugadores, y los recitábamos como si de las tablas de multiplicar se tratara. Era la época gloriosa de Ramallets y de Kubala. Los que jugaban de portero decían ser Ramallets, y los que corríamos detrás de la pelota, éramos Kubala.

En la imágen de este post, una formación habitual  del C.F. Barcelona, que siempre he tenido en mente, formada por Ramallets (en la portería); Seguer, Biosca, Segarra ( en la defensa); Flotats, Bosch ( en la línea de medios), y en la delantera, Basora, César, Kubala, Moreno y Manchón, popularizada por Joan Manuel Serrat en una de sus canciones más conocidas.

¡Ay, tiempos aquellos, de una añorada infancia feliz !. ¡Cuántos de aquellos niños, compañeros de juego,  que en estos momentos rondarían o sobrepasarían los setenta años de edad, ya se me  han avanzado y no están entre nosotros !. Un emotivo  recuerdo para todos y cada uno de ellos.

sábado, 25 de octubre de 2014

RECORDANDO ANTIGUOS TIEMPOS : EL C.F.SAMBOYANO.( AÑOS 1958, 1959,1960 )

El antiguo campo de "La Muntanyeta", en el transcurso de uno de los encuentros disputados por el C.F. Samboyano en los últimos años de la década de losaños cincuenta del siglo pasado.

Esta fotografía,  que ha aparecido traspapelada junto con otros documentos gráficos de mi infancia, me ha retrocedido a los primeros años de adolescencia, cuando cursaba el segundo curso de bachillerato en la Escuela Balmes, de Sant Boi de Llobregat, allá por el año 1958.

En aquella época, la Junta Directiva del C.F. Samboyano, que por aquel entonces militaba en la Tercera División, tuvo el brillante acierto de promover la asistencia de los escolares del municipio al campo de "La Muntanyeta", feudo deportivo del equipo local.

Para ello , previo pago de tres pesetas, les proveía de un carnet que les permitía el acceso al campo durante toda la temporada. El C.F. Samboyano jugaba los encuentros en este terreno, como equipo local, los domingos a las 15:15 horas. Y esta circunstancia permitió que me aficionara a acudir como espectador los domingo que el equipo local jugaba en este terreno, es decir, cada quince días.

Recuerdo que en aquella época siempre jugaba el mismo once. En el banquillo solamente se sentaba el portero suplente, el masajista y el entrenador. De ahí que recuerde perfectamente la lineación habitual en aquellos años, y sus dorsales: Muñoz (1), en la porteria;  Ballo (2), Castells (5), Sala (3), en la defensa; Maiquez (4), Mayolas (6), en la línea de medios, y Valls (7), Fabra (8), Soldevila (9), Julio (10) y Vila (11) en la delantera. No se permitían cambios, y si un jugador se lesionaba, o bien seguia jugando cojo o dejaba el equipo con diez jugadores y se sentaba en el banquillo.

Los lanzamientos de penalti los ejecutaba Antonio Ballo, defensa lateral derecho, que chutaba con mucha potencia. Los convertía todos en gol, y en una ocasión que estrelló el balón en uno de los postes de la portería,  que en aquellos tiempos  eran de madera, se estuvo tambaleando durante unos momentos.

Los equipos que por aquel entonces (años 1958, 1959, 1960) militaban junto al C.F. Samboyano en Tercera División, eran: Gavá, Fabra y Coats, Iberia, Júpiter, Guixols, Rapitense, Artiguense, Sant Cugat, Pueblo Seco, Figueras, Sallent, San Martín, La Cava, Manlleu, Mercantil, Granollers y Moncada. Posiblemente olvido alguno que en estos momentos no recuerdo.

"Tempus fugit". Gratos recuerdos de un pasado que difícilmente pueden caer en el olvido.