sábado, 26 de marzo de 2016

RECUERDOS DEL PASADO: CUANDO EL PADRINO ME REGALABA LA "MONA" POR PASCUA.



Recuerdo perfectamente desde mi tierna infancia que,  el  padrino -- Domingo Altarriba -- ("Mingo"), residente en Llagostera (Girona), cada año, antes de Semana Santa, mandaba a mis padres, por correo, un sobre en cuyo interior había un billete de papel por valor de 50 pesetas, para que, en su nombre,  me compraran la "mona", que comíamos en los postres el Dilluns de Pasqua.

ORIGEN Y TRADICIÓN 

La palabra mona, proviene del árabe, "munna", que significa regalo.

La tradición de la mona de Pascua, está documentada en el Costumari Catalá, de Joan Amades, desde el siglo XV.

Desde sus orígenes, la mona ha sido el regalo que hacían los padrinos a sus ahijados o ahijadas el Domingo de Pascua, cuando finalizaba la Semana Santa y la Cuaresma.

En sus inicios la mona era una masa de coca elaborada con azúcar y, encima, se ponían los huevos, tantos como años tenía el ahijado o ahijada, hasta un máximo de trece.

Panaderos y pasteleros han sido los principales precursores de que las monas que se confeccionan hoy en día, hayan perdido aquella sensillez que inicialmente las caracterizaba, atendido que su presentación se ha enriquecido y pueden llevar diversos ornamentos de azúcar caramelizado, crocant, confituras, almendras azucaradas, anises y, naturalmente, los tradicionales huevos u otras figuras de chocolate, de todos los tamaños.

La presencia del huevo de Pascua está extendida en toda Europa, desde Inglaterra a Ucraïna, como símbolo de la resurrección primaveral.

jueves, 17 de marzo de 2016

BENDICIENDO EL PALMÓN EL DOMINGO DE RAMOS, EN MIS PRIMEROS AÑOS DE VIDA.

 
(Foto Molina. Mayor,4.- San Baudilio de Llobregat)
A la salida de la Parroquia de Sant Baldiri, de Sant Boi de Llobregat, después de la ceremonia de la bendición de palmas y palmones. (Foto Andreu. c/. O'Donnell.- San Baudilio de Llobregat)

Este año de 2016, el Domingo de Ramos se celebrará el próximo domingo, dia 20. Será el primer día de Semana Santa, y se conmemora la entrada de Jesús de Nazaret en Jerusalén, donde fue aclamado como Hijo de Dios,  por una multitud que llevaba palmas y ramos de laurel y de olivo.

Unas fotografías de mis primeros años de vida participando en la ceremonia de bendición del palmón, en Sant Boi de Llobregat, entre los años 1946 y 1948, suplen la ausencia de mis recuerdos de aquellas efemérides dada mi corta edad. Sin embargo sí que  recuerdo perfectamente, ya más mayor, que  acompañado de mis padres iba a bendecir el palmón y, de regreso a casa, lo primero que hacía mi padre era colocar el palmón en posición horizontal y sujeto al exterior de  la ventana de mi habitación, y allí permanecía hasta que era reemplazado por el del año siguiente.

A las palmas y palmones bendecidos se les atribuían varias propiedades, entre ellas la protección del hogar y la fertilización de las tierras.

Según el Costumari Català, de Joan Amades, la tradición  de confeccionar el ramo con palmas tejidas y trabajadas, nació allá por el año 1860 de las manos de los cesteros de la comarca barcelonesa del Baix Llobregat.

martes, 1 de marzo de 2016

RAMBLEJANT EN LOS PRIMEROS AÑOS DE MI VIDA.(AÑOS 1946 Y 1947)

En la imagen superior, con mi tia Montserrat, cuando tenía poco más de un año.( abril de 1946)
En la  inferior, con mi madre Pepita, a la izquierda de la imagen, y mi tía Montserrat, a la derecha, cuando tenía dos años y ocho meses. (Agosto de 1947) 


Buscando en el baul de los recuerdos -- como vulgarmente acostumbra decirse -- he encontrado, entre otras, estas dos fotografías de los primeros tiempos de mi existencia, paseando por las Ramblas de Barcelona, con mi madre Pepita y mi tía Montserrat, que corresponden a los años 1946 y 1947 respectivamente.

Ambas están tomadas en el tramo de Rambla Canaletes, que es la más amplia, y empieza en la Plaça de Catalunya y llega hasta la calle de Tallers. Los otros tramos que siguen, se conoce como Rambla de les Flors, Rambla de Santa Mónica, Rambla dels Estudis, Rambla dels Ocells, Rambla Sant Josep, Rambla dels Caputxins, Rambla de la Boquería, Rambla del Mar y Rambla del Centre.

Mi tía Montserrat era la hermana pequeña de mi madre, que era  melliza con mi otra tía María. Montserrat contrajo matrimonio con José Ferrer Navarro, campeón de España de boxeo de los pesos medios en la década de los años cuarenta del siglo pasado.

Mis paseos por las Ramblas de Barcelona no se limitaron a los primeros años de mi vida. Entre los años 1953 y 1957, residiendo en Barcelona, las tardes de los domingos íbamos al cine Publi, del Passeig de Gracia, que en sesión contínua proyectaban películas de Tom y Jerry (las aventuras de gato y ratón); de Stan Laurel y Oliver Hardi (El Gordo y el Flaco); de Harold Lloyd, entre otras secuencias del cine cómico.

Finalmente dábamos un paseo por la Rambla, sin descuidar efectuar  un alto en el camino en la Plaça Real, con sus bares y terrazas donde se consumía cerveza y se degustaban buenas tapas. Allí empecé a beber mis primeras cervezas, que eran de barril y  se servían en vasos de distintos tamaños.  Estaba fresquísima , y su sabor exquisito, acompañada de unas crujientes patatas fritas de churrería.

Han pasado los años, y todavía es  ahora, cuando muy distanciadamente me desplazo a Barcelona por aquellos contornos, no puedo evitar recorrer de un extremo a otro,  la barcelonesa Rambla, recordando con cierta nostalgia aquellos tiempos que ya no volverán.